

El esquema de certificación Halal conforme al estándar OIC/SMIIC 1 establece los requisitos que deben cumplir los alimentos para ser considerados permitidos (Halal) según la ley islámica. Acredita que los productos, ingredientes y procesos cumplen las condiciones Halal a lo largo de toda la cadena de producción, manipulación, almacenamiento, transporte y distribución, evitando cualquier contaminación cruzada con elementos no permitidos.
Es aplicable a productores, fabricantes y distribuidores de alimentos y bebidas que deseen acceder al mercado de consumidores musulmanes, tanto a nivel nacional como, especialmente, en la exportación a países de mayoría musulmana donde esta certificación constituye un requisito de entrada.
El esquema combina el cumplimiento de los preceptos religiosos con un control riguroso de procesos y trazabilidad, de modo que la conformidad Halal pueda demostrarse de forma objetiva ante importadores, autoridades y consumidores.
La certificación Halal abre el acceso a un mercado global de más de 1.800 millones de consumidores y a la exportación hacia países de mayoría musulmana donde es condición indispensable para vender.
Diferencia los productos en el lineal, aporta credibilidad y confianza a la comunidad musulmana y a los importadores, y permite a la organización captar nuevas oportunidades comerciales sin renunciar a sus mercados actuales.
Además, ordena y refuerza el control de procesos y la trazabilidad, generando un beneficio operativo adicional.

